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martes, 2 de septiembre de 2014

Los indígenas no contactados de la Sierra del Divisor ( por Yuri Leveratto)

La Sierra del Divisor es la única formación montañosa presente en la selva amazónica peruana, por completo separada de la Cordillera de los Andes.
Se extiende en aproximadamente trescientos kilómetros por la frontera entre Brasil y Perú.
Funciona como divisoria entre los ríos que fluyen hacia la cuenca del Ucayali y de los que discurren hacia el este de Brasil, como el Río Juruá y el Río Yaquerana.
En Brasil, el Parque Nacional de la Serra del Divisor es una zona protegida de una extensión de alrededor de 8375 kilómetros cuadrados, completamente cerrada para cualquier visitante externo. 
En Perú, en cambio, la “Zona Reservada de la Sierra del Divisor” tiene una superficie de 14783 kilómetros cuadrados.

En este enorme territorio amazónico, una de las áreas más remotas de Suramérica, hay también algunos animales en vía de extinción como el uacarí calvo (cacajao calvus).
En los alrededores de la Sierra del Divisor hay otras dos enormes regiones protegidas donde viven indígenas en aislamiento voluntario: la reserva territorial Isconahua en Perú y la “Terra indígena Vale do Yavarí” en Brasil.

En la zona reservada de la Sierra del Divisor hay posiblemente indígenas no contactados; me refiero al sector de las fuentes del Río Yaquerana, del Río Blanco y del Río Tapiche. En efecto, varias veces se han detectado huellas, chozas utilizadas por los nativos para dormir, flechas y recipientes de cerámica.
Uno de los primeros testimonios de la presencia de indígenas no contactados se remonta al 1970, cuando el guía Jorge López Saavedra transmitió la noticia de que en las cercanías de una de las fuentes del Río Tapiche encontró muchas huellas humanas y algunas chozas denominadas “masaputes”, de unos dos metros de altura. Según Saavedra, aquellos indígenas eran Amahuaca.
Otro testimonio fue el de René Ribeiro Blanco, quien permaneció alrededor de tres años en lo profundo de la selva amazónica (1984-1987), en las fuentes del Río Yaquerana. Según Blanco, en el área del Río Chobayaco viven nativos barbudos, que él denominaba Remoauca.
Eduardo Pacaya Tamani es un peruano que trabajó como guardabosque en la zona del Alto Tapiche y del Río Yaquerana, de 1988 a 1994. Contó que en varias ocasiones se encontró con nativos altos y barbudos, muy mansos pero a veces intratables, que ofrecían carne de faisán y de otras aves. Por lo general, iban desnudos, pero se adornaban el cuerpo con plumas de papagayo. Según la descripción del señor Pacaya, parece que los autóctonos con los cuales tuvo contacto pertenecieron a un grupo aislado de Matsés, ya que hablaban la lengua pano y tenían algunos signos en el rostro.
En el 2004, durante una expedición guiada por la antropóloga Miriam Matorela Zarate, que tenía por objetivo buscar información sobre el grupo de indígenas Isconahua, se encontró un ánfora de cerámica en buen estado de conservación, que a primera vista parecía de 50 años de antigüedad. 
También durante una expedición en el 2003, patrocinada por Aidesep, se recogió mucha información sobre la presencia de nativos no contactados en la zona de la Sierra del Divisor, que algunos colonos mestizos llaman Remoauca.

Se encontraron huellas recientes, restos de fogatas, vasos de cerámica abandonados y cabañas improvisadas utilizadas para dormir, especialmente en los afluentes más lejanos del Tapiche, como el Río Bombo y los ríos Remoyacu y Pumayacu.
En el 2007 se recogieron otras evidencias de indígenas no contactados en el Río Alto Yaquerana y en las fuentes del Río Tapiche, zonas incluidas en la Reserva de la Sierra del Divisor.
Según Jilberto Vásquez Acho (testimonio del 2007), estos indígenas son los Remoauca y viven en las fuentes más remotas del Río Yaquerana, justo en la Sierra del Divisor.
Por tanto, es casi cierta la presencia de indígenas no contactados al interior de la “Zona reservada de la Sierra del Divisor”, cuya lengua probablemente pertenece al grupo lingüístico pano.
Sin embargo, es interesante comprobar que el futuro de estos seres humanos que viven todavía aislados en la selva amazónica de la Sierra del Divisor se está decidiendo en anónimas oficinas de Lima o, mucho más probablemente, en otras oficinas de ciudades del norte del mundo, sedes de multinacionales ávidas en acaparar lo antes posible los abundantes recursos presentes en su territorio.
Actualmente, en Lima, hay dos corrientes de pensamiento.
La primera, la llamada “conservativa”, quiere transformar la zona reservada de la Sierra del Divisor en Parque Nacional, con el fin de prohibir cualquier actividad extractiva en su interior (madera, minerales o biodiversidad), para preservar el ambiente y los indígenas que viven allí.
La segunda corriente, en cambio, quiere que se les conceda a algunas empresas nacionales (por ejemplo, Petroperú) o extranjeras, la autorización de explotar la Sierra del Divisor, que es seguramente riquísima en petróleo, preciosa madera, biodiversidad y minerales raros como el cobalto y el oro.
En mi reciente viaje a la “Reserva Nacional Matsés” y a las tierras colindantes a la reserva, noté que en Perú se está iniciando un proceso en cierta medida parecido a la tendencia indigenista que se desarrolló en Brasil.

El primer paso es el eventual contacto de indígenas aislados.
El segundo paso es la demarcación del área; se procede a expulsar a los “madereros” o guardabosques ilegales y a cualquier eventual “garimpeiro” (término utilizado en Brasil para indicar a los buscadores ilegales de oro o de otros minerales).
A otros indígenas se les concede explotar las reservas forestales de su territorio; prácticamente se les autoriza a comerciar la leña (en forma sostenible, se dice). Esta última, sin embargo, es una actividad que no tiene nada que ver con su economía ancestral. Al mismo tiempo se les prohíbe cazar y a veces incluso pescar.
A este punto los indígenas ya están adoctrinados y liderados, ya no son libres ni artífices de su propio destino.
El último paso –aberrante-, y que ya está en práctica en Brasil, pero no todavía en Perú, es la asignación de un salario de por vida a los indígenas, que se convierten entonces en seres dóciles, fácilmente controlables y corruptibles. Esto fue lo que sucedió en muchas áreas indígenas en Brasil, donde a veces los indígenas se transportan en poderosos SUV y exportan diamantes (ver mi artículo sobre el Río Roosevelt).
La Zona Reservada de la Sierra del Divisor, con las tierras contiguas de la reserva Isconahua y de la Reserva Nacional Matsés, son todas áreas de difícil acceso, que se prestan a este tipo de explotación de parte de empresas nacionales y extranjeras.
Si nadie sabe lo que sucede al interior de una zona forestal inmensa, y si con la excusa ambientalista e indigenista se prohíbe el acceso a cualquier persona, las actividades de extracción dentro del área en cuestión terminarán casi seguramente beneficiando a un estrecho grupo de personas, mientras que los indígenas serán manipulados, creyendo, en cambio, estar siendo respetados y valorados.
YURI LEVERATTO

lunes, 4 de agosto de 2014

Nuevo video,indígenas aislados de Acre cantan e imitan pájaros (Brasil)

Nuevo vídeo grabado en el final de la tarde del 29 de Junio de 2014,cuando un pueblo indígena aislado estableció el primer contacto con indígenas de la etnia Asháninka y servidores de la Fundación Nacional del Indio (Funai) en la aldea Simpatía de la Tierra Indígena Kampa e Isolados do alto río Envira,en el Estado de Acre en la región de frontera entre Brasil y Perú.


miércoles, 30 de julio de 2014

CIDH pide la protección de 200 pueblos indígenas en aislamiento voluntario

WASHINGTON, EFE.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alertó hoy 29 de julio de 2014 sobre la situación de vulnerabilidad de unos 200 pueblos indígenas que viven aislados en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela.

En un informe titulado "Pueblos indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial en las Américas", la CIDH pone de manifiesto la fragilidad de las comunidades en esa situación, que se calcula son unas 10.000 personas en total, dada su incapacidad de abogar por sus derechos.

Muchos de estos pueblos han desaparecido, destaca el estudio, y los pocos que sobreviven se enfrentan a la demanda creciente de los recursos naturales que se encuentran en sus territorios, como los hidrocarburos, los minerales, las maderas y los recursos hídricos.


"Si no logramos asegurar su protección contra estas incursiones, enfrentamos el riesgo de ser testigos de la desaparición completa de los pueblos indígenas", aseguró la CIDH en su informe.

Los Gobiernos de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela han reconocido, con diferentes niveles de protección jurídica, más de 9 millones de hectáreas a favor de pueblos indígenas que viven al margen de la sociedad general.

También hay indicios de su presencia en las zonas fronterizas de Brasil con Guyana y Surinam.
Sin embargo, el informe destaca que las prohibiciones de acceso a estas áreas no siempre son respetadas y que en la práctica no se suelen realizar acciones para hacerlas cumplir, poniendo en riesgo su integridad y abocándolos a su extinción definitiva.


Entre las amenazas que vulneran los derechos de estas comunidades, la CIDH señalael narcotráfico, las actividades turísticas (ecológicas o de aventura), la evangelización de los indígenas, la construcción de infraestructuras y la explotación de los recursos naturales.


La CIDH insta a proteger los derechos de los pueblos indígenas en aislamiento voluntario y considera que si no se preserva su diversidad cultural sería una pérdida para toda la humanidad.


Entre las recomendaciones que cita el informe para preservar a este colectivo figuran el reconocimiento de su existencia y su derecho a la autodeterminación, la protección de sus tierras, territorios y recursos naturales, así como su derecho a permanecer en aislamiento voluntario, entre otras.

El contacto debe darse solamente en el caso de ser propiciado por los pueblos en aislamiento, de lo contrario, "debe respetarse su derecho a vivir aislados para no vulnerar su existencia" con la escasez de alimentos, las epidemias y la violencia, derivadas de la incursión en sus territorios.


La CIDH entiende por pueblos en situación de aislamiento voluntario y de contacto inicial a los indígenas que no mantienen contactos sostenidos con la población no indígena y que rehuyen todo tipo relación con personas ajenas a su comunidad.


En algunos casos, tras un contacto esporádico con las sociedades no indígenas, muchas veces violento, esos pueblos han decidido regresar a vivir al margen de la sociedad.


Según los cálculos aproximados de la CIDH, existen unos 200 pueblos y 10.000 indígenas aislados que habitan zonas remotas y de difícil acceso de América del Sur, como la selva amazónica y la región del Gran Chaco.

domingo, 27 de julio de 2014

"Ataques violentos" causaron la salida de indígenas aislados de sus tierras.(Brasil)

Los indígenas aislados en situación de extrema vulnerabilidad que emergieron recientemente en la región fronteriza entre Brasil y Perú han dicho que estaban huyendo de ataques violentos en Perú.
FUNAI, el Departamento de Asuntos Indígenas de Brasil, ha anunciado que un grupo de indígenas no contactados ha regresado una vez más a su hogar en la selva. Siete indígenas tomaron contacto pacífico con una comunidad de indígenas asháninka sedentarizada cerca del río Envira, en el estado occidental de Acre, en Brasil, hace tres semanas.
Un equipo sanitario del Gobierno fue enviado a la zona y suministró tratamiento por gripe a siete indígenas. FUNAI anunció que reabrirá un puesto de observación en el río Envira que cerró en 2011 tras haber sido invadido por narcotraficantes.
Las recientes noticias han sido consideradas como “extremadamente preocupantes” porSurvival International, el movimiento global por los derechos de los pueblos indígenas y tribales, puesto que las epidemias de gripe, ante las cuales los indígenas aislados carecen de inmunidad, han exterminado a tribus enteras en el pasado.
Los expertos brasileños creen que estos indígenas, pertenecientes al grupo lingüístico de los panoanos, cruzaron la frontera desde Perú hasta Brasil debido a la presión de madereros ilegales y narcotraficantes que operan en su territorio.
Nixiwaka Yawanawá, un indígena del estado de Acre, declaró: “Estas noticias prueban que mis parientes no contactados están amenazados por la violencia y las enfermedades infecciosas. Ya estamos al tanto de lo que puede suceder si las autoridades no toman medidas para protegerlos: simplemente desaparecerán. Necesitan tiempo y espacio para decidir cuándo quieren tomar contacto y sus decisiones deben ser respetadas. ¡Son héroes!”.
Los indígenas aislados en Perú sufren de múltiples amenazas a su supervivencia debido a que el Gobierno ya ha abierto hasta el 70% de la selva de la Amazonia para exploraciones de petróleo y gas, incluidas las tierras de los indígenas no contactados.
Los planes para expandir el tristemente célebre proyecto gasístico de Camisea, localizado en el corazón de la reserva Nahua-Nanti para indígenas no contactados, recibieron recientemente luz verde por parte del Gobierno para seguir adelante. El gigante petrolero colombo-canadiense, Pacific Rubiales, también está llevando a cabo exploraciones en tierra habitada por la tribu de los matsés y sus vecinos no contactados.
Ambos proyectos traerán a cientos de trabajadores del sector de hidrocarburos a las tierras de las tribus aisladas e introducirán el riesgo de enfermedades mortales y encuentros violentos, a la vez que ahuyentarán a los animales que los indígenas cazan para su supervivencia.
El director de Survival, Stephen Corry, declaró: “Estas noticias no podrían ser más preocupantes. Estas personas no solo han confirmado que han sufrido ataques violentos de foráneos en Perú sino que, aparentemente, también han contraído gripe. El escenario más aterrador es que regresen a sus anteriores comunidades portando la gripe con ellos. Es una prueba real para la habilidad de Brasil de proteger a estos grupos vulnerables. A menos que un programa médico continuo se ponga inmediatamente en marcha, el resultado podría ser una catástrofe humanitaria”.
Parte del grupo de siete indígenas que contacto con los asháninka y fueron atendidos por un brote de gripe,luego volvieron a la selva..

domingo, 22 de septiembre de 2013

Documentales de la contaminación petrolera en la amazonía ecuatoriana

 Unos buenos documentales para pasar el Domingo y enterarse de la problemática de la amazonía ecuatoriana: 

Mundos perdidos,waoranis y el ITT


El lado oscuro del amazonas

miércoles, 21 de agosto de 2013

La problemática del Yasuní y los waorani

En estos momentos en que Correa,el presidente ecuatoriano tomo la decisión de dar fin a la iniciativa Yasuní ITT y originar la extracción petrolera en la región,propongo ver este documental que nos acerca a la problemática de la región y nos muestra el riesgo de permitir la explotación petrolera en la región.