lunes, 4 de agosto de 2014

Nuevo video,indígenas aislados de Acre cantan e imitan pájaros (Brasil)

Nuevo vídeo grabado en el final de la tarde del 29 de Junio de 2014,cuando un pueblo indígena aislado estableció el primer contacto con indígenas de la etnia Asháninka y servidores de la Fundación Nacional del Indio (Funai) en la aldea Simpatía de la Tierra Indígena Kampa e Isolados do alto río Envira,en el Estado de Acre en la región de frontera entre Brasil y Perú.


sábado, 2 de agosto de 2014

Día de la Pachamama,la madre tierra tiene sus derechos,primer tribunal para defenderlos

Por Enrique Viale, Horacio Machado, Alberto Acosta[1]

El concepto jurídico de otorgar derechos a los seres humanos, en un momento de la historia, vino acompañado de algunas consideraciones como el individualismo. Un paso revolucionario para enfrentar los absolutismos. Era el individuo el sujeto de derechos. Sin embargo, esto condujo a despojar al individuo de su comunidad y de su entorno. Los seres humanos se colocaron -figurativamente hablando- al margen de la Naturaleza. Y desde esa posición asumieron el papel de conquistadores y dominadores de la Naturaleza. Los derechos sobre la propiedad privada completaron este proceso. Y con esta concepción se consolidó a la par el capitalismo.
Es por eso que el otorgar derechos a la Naturaleza no solo supone abandonar una idea de conquista, de colonización y de explotación de la Madre Tierra, sino que nos conmina a replantear el actual modelo de acumulación, que “vive de sofocar a la vida y al mundo de la vida”, como nos recordaba el filósofo ecuatoriano Bolívar Echeverría. Los Derechos de la Naturaleza, por lo tanto, nos plantean un cambio civilizatorio profundo, que cuestiona todas aquellas lógicas antropocéntricas dominantes. Cuestiona el capitalismo que en esencia aceleró el divorcio de los seres humanos con la Naturaleza. Y nos obliga a pensar en otras opciones de vida que impliquen, para empezar, la desaceleración del patrón de consumo actual, al tiempo que se construyen democráticamente sociedades más humanas y sustentables.
En línea con la propuesta del buen vivir o sumak kawsay, que emerge desde los países andinos, se trata de construir una sociedad sustentada en la armonía de las relaciones de los seres humanos con la Naturaleza, de los seres humanos consigo mismos y de los seres humanos con los otros seres humanos. Eso no implica una visión milenarista de un paraíso armónico. Este proceso no excluye las luchas sociales. Luchas que son múltiples y diversas, como son múltiples y diversas las formas de explotación, dominación y exclusión provocadas por el capitalismo.
Lo que debe quedar claro es que la relación armoniosa con la Naturaleza es un aspecto clave en la construcción del buen vivir. Esta es una postura biocéntrica que se basa en una perspectiva ética alternativa, al aceptar valores intrínsecos en el entorno. Todos los seres tienen un valor aún cuando no sean de utilidad para los humanos.
A lo largo de la historia del derecho, cada ampliación de los derechos fue anteriormente impensable. La emancipación de los esclavos o la extensión de los derechos a los afros, a las mujeres y a los niños y niñas fueron una vez rechazadas por ser consideradas como un absurdo. Se ha requerido que a lo largo de la historia se reconozca “el derecho de tener derechos” y esto se ha conseguido siempre con un esfuerzo político para cambiar aquellas visiones, costumbres y leyes que negaban esos derechos. Es curioso que muchas personas, que se han opuesto a la ampliación de estos derechos, no tienen empacho alguno en se entregue derechos casi humanos a las personas jurídicas… una de las mayores aberraciones del derecho.
Desde esa perspectiva, aceptar que la Naturaleza tenga derechos -propios, por lo demás- se enmarca en la lucha de la Humanidad por la ampliación permanente de los derechos. Por lo tanto no debería sonar extraño que los humanos busquemos garantizar nuestra existencia en el universo a partir de una legislación que empiece por favorecer a quien proporciona nuestro sustento, nuestra Madre Tierra o Pachamama.
Mirar al agua, a la tierra, a los ecosistemas, en suma a todos los seres vivos como sujetos de derechos, supone un cambio civilizatorio. Y ese cambio, en realidad, propugna un reencuentro de los seres humanos con la razón. Bien anotaba uno de los grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, el holandés Baruch de Spinoza (1632-1677), quien, en contraposición con la posición teórica sobre la racionalidad de la modernidad, reclamaba que “cualquier cosa que sea contraria a la Naturaleza lo es también a la razón, y cualquier cosa que sea contraria a la razón es absurda”.
Entre los Derechos de la Naturaleza consagrados tanto en la Constitución del Ecuador del año 2008, como en la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra, adoptada por 35.000 personas en la Conferencia Mundial en Cochabamba, el 20 de abril de 2010, se encuentran: el derecho de la Naturaleza a existir y ser respetada; a mantener sus ciclos vitales y procesos evolutivos; a la regeneración y restauración integral e inmediata; a que no se afecten sus estructuras genéticas, entre otros.

Para empezar a hacer realidad esos derechos, en el marco de un proceso de profundo cambio civilizatorio, el viernes 17 de enero del presente año, se instaló el primer Tribunal Ético Permanente por los Derechos de la Naturaleza y de la Madre Tierra. Su sesión inaugural fue en Quito, en Ecuador, el país en el que se reconocieron por primera vez estos derechos a nivel Constitucional.
La iniciativa surgió y fue la expresión de la acción coordinada de un amplio conjunto de movimientos y organizaciones sociales de distintos rincones del planeta, todos movilizados por la voluntad de hacerse eco de los Gritos de la Tierra ante las agresiones que la Madre Naturaleza viene sufriendo desde los últimos cinco siglos, sistemáticamente y cada vez con más intensidad, en nombre del “progreso”. Este Tribunal, pionero en la búsqueda de construir caminos de Justicia Global frente a los delitos contra la Vida en sus fuentes, se constituyó como una plataforma permanente para escuchar y juzgar casos de violación a los derechos de la Madre Tierra sucedidos alrededor del mundo.
Vandana Shiva, reconocida física, ecofeminista, activista ambiental y autora de un sinnúmero de publicaciones, presidió este histórico Tribunal junto con otros nueve jueces y juezas provenientes de siete países y cinco continentes. El Tribunal escuchó nueve casos contundentes que solicitaban su admisión debido a las violaciones a la mencionada Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra. Para los casos de Ecuador, los presentadores también resaltaron las violaciones a la Constitución del Ecuador; cabe señalar que la universalidad de los Derechos de la Naturaleza, tal como sucede con los Derechos Humanos, permite recuperar los derechos de la Constitución ecuatoriana para proyectarlos a nivel de todo el planeta.
Un proceso expedito y profundamente documentado
El fiscal especial de la Tierra, Ramiro Ávila, de Ecuador, dio inicio al Tribunal. Este se abrió convocando el testimonio de dos expertas sobre la importancia fundamental de los Derechos de la Naturaleza. Al estrado pasaron las indígenas del Abya-Yala: Casey Camp-Horinek, Ponca de Oklahoma, EEUU, y Patricia Gualinga, representante del pueblo indígena kichwa de Sarayaku de la Amazonía ecuatoriana. Sus alegatos ratificaron la necesidad del reencuentro de los seres humanos con la Naturaleza desde las vivencias y prácticas de las comunidades indígenas, que asumen cotidianamente su pertenencia con y en la Naturaleza, en suma que aceptan formar parte de ella.
A continuación, se avocó al tratamiento de casos considerados emblemáticos en la violación a los Derechos de la Naturaleza. Se presentaron seis casos puntuales: la contaminación del caso Chevron-Texaco (Ecuador); el derrame de la British Petroleum (BP) en la plataforma Deep Horizon (EEUU); el proyecto de extracción de petróleo en el Yasuní-ITT (Ecuador); la amenaza contra el Gran Arrecife de Coral debido a la minería de carbón (Australia); la minería metálica a cielo abierto en la cordillera del Cóndor, el caso del yacimiento Mirador (Ecuador); los casos de fractura hidráulica (EEUU). Se admitieron además dos casos de escala global que representan violaciones sistémicas de los Derechos de la Madre Tierra: la amenaza de los organismos genéticamente modificados o transgénicos y el cambio climático.
Como corolario de estas presentaciones, Pablo Solón, director ejecutivo de Focus on the Global South, que presentó magistralmente el caso del Cambio Climático Global destacó que éste está afectando prácticamente a todas las áreas de la vida en el planeta y que es preciso iniciar un proceso en contra de los principales responsables de tanta devastación ambiental y social, que afecta a los Derechos de la Naturaleza y a los Derechos Humanos. Solón insistió en llevar a juicio a los gobiernos de los países industrializados, a las grandes corporaciones transnacionales, e inclusive a Naciones Unidas, como representantes del capitalismo tendrán que sentarse en el banquillo de los acusados.
Igualmente se conoció sobre la persecución contra los defensores de la Naturaleza en Ecuador, como un caso de preocupante actualidad en muchas partes del planeta.
Terminadas las presentaciones por parte de profundos conocedores de cada uno de los casos, el fiscal especial de la Tierra, Ramiro Ávila, nos recordó que los sistemas vivos de la Tierra, incluyendo a la Humanidad, estamos pasando crisis múltiples evidenciadas por el creciente cambio climático, la extinción masiva de especies, la deforestación, la desertificación, el colapso de la pesca, los contaminantes tóxicos, con consecuencias trágicas que afectan todas las formas de vida. Cambios que son atribuibles, como lo demostró el Panel de Cambio Climático, a la acción de los propios seres humanos, sobre todo organizados dentro de la civilización capitalista.
En los sistemas legales mundiales, la Naturaleza es considerada un objeto, una cosa susceptible de propiedad, en la que se otorga a su dueño el derecho a destruirla para obtener ganancias económicas. Los Derechos de la Naturaleza reconocen que los animales, las plantas, el suelo y los ecosistemas no pueden ser simplemente objetos de propiedad sino que son seres con el derecho inherente a existir. Las personas, pueblos, comunidades y autoridades tienen la responsabilidad de garantizar estos derechos en el nombre de la Naturaleza. Esta visión jurídica es consistente con los conceptos de los pueblos indígenas sobre las leyes naturales, las instrucciones originales, así como con reconocer que los seres humanos somos parte de la Naturaleza, y sobre todo somos uno en el ciclo de la vida. Otorgar derechos a la Naturaleza, como se anotó antes, supone garantizar nuestra propia existencia. El fiscal de la Tierra, al concluir su profunda y sentida intervención, argumentando sostenidamente en derecho, solicitó al Tribunal que se admitan estos casos en nombre de los ecosistemas afectados, así como de los pueblos que dependen de ellos.
Los primeros miembros del Tribunal Ético por los Derechos de la Naturaleza y la Madre Tierra fueron: Alberto Acosta, economista y ex presidente de la Asamblea Constituyente del Ecuador; Blanca Chancoso, lideresa kichwa y educadora de Cotacachi, Ecuador; Cormac Cullinan, abogado y autor (Ley Salvaje, Wild Law), Earth Democracy Coop, Cape Town, South Africa; Tom Goldtooth, Dine’/Dakota director de Indigenous Environmental Network de Minnesota, EEUU; Julio César Trujillo, abogado constitucionalista representante de Yasunidos, Ecuador; Elsie Monge, activista de Derechos Humanos y Presidenta de CEDHU y FIDH, Ecuador; Atossa Soltani, fundadora y directora de Amazon Watch, EEUU; Enrique Viale, abogado ambientalista y activista de Argentina; y Tantoo Cardinal, actriz (Danza con Lobos) y activista contra las arenas bituminosas, Canadá.
En esta primera sesión del Tribunal Ético Permanente de los Derechos de la Naturaleza participaron representantes de Australia, Suiza, Sudáfrica, Estados Unidos, España, Canadá, India, Rumania, Bolivia, Argentina e Inglaterra, Colombia, Alemania, Francia, así como de Ecuador.
Un reconocimiento oportuno
Resultó coherente que el Tribunal de los Derechos de la Naturaleza se origine en Ecuador, primer país en reconocer estos derechos en su Constitución. Es irónico, sin embargo, que Ecuador haya abandonado su liderazgo y su compromiso de respetar los Derechos de la Naturaleza establecidos en su Constitución, que fuera aprobada mayoritariamente por el pueblo ecuatoriano en las urnas.
El Gobierno de Ecuador actualmente promueve la ampliación de la explotación petrolera y la minera a gran escala amenazando tres millones de hectáreas de sus bosques amazónicos remanentes, mientras activa una sistemática campaña contra aquellas personas y organizaciones que defienden los derechos de la Madre Tierra. La criminalización de la resistencia popular -derecho consagrado en la Constitución- es la herramienta gubernamental para seguir ampliando el extractivismo: megaminería, petróleo, agrocombustibles, etc.
Durante su sólida argumentación para admitir al caso Yasuní-ITT y debido a las amenazas urgentes, el Tribunal aceptó establecer una sala especial para procesar inmediatamente ese tema y el caso del hostigamiento a los defensores de la Naturaleza, incluyendo a los recolectores de firmas para la consulta popular, con la que se quiere frenar la explotación del crudo en el Yasuní-ITT. Adicionalmente habría que considerar la suspensión de las actividades extractivistas en el bloque 31 y en el 43 (ITT) y una auditoría general para todas las actividades en el Parque Nacional Yasuní.
Vandana Shiva, presidenta del Tribunal, recogiendo el sentir de todo el Tribunal, condenó las acciones de la empresa petrolera Chevron-Texaco y se solidarizo con las comunidades indígenas que ganaron el caso contra dicha transnacional; igualmente reitero su posición de apoyo a mantener el crudo en el subsuelo del Yasuni-ITT: “Todo el mundo puede explotar petróleo pero Ecuador puede soñar y ser más ambicioso al tener Derechos de la Naturaleza en la Constitución y crear la visión del Yasuní-ITT”, concluyó.
Al cerrar el Tribunal, la doctora Shiva pidió que todos los casos que fueron admitidos por el Tribunal se profundicen “hasta que los derechos de la madre tierra se conviertan en el marco que gobierne nuestras vidas.” Y para finalizar señaló que actualmente, en muchas partes, “quienes viven en relación con la Madre Tierra son calificados como primitivos. Reconocer los derechos de la Madre Tierra permite reconocer que aquellos que viven en relación con ella son las civilizaciones más avanzadas del planeta”.
Después de todo un día de sesión, con presentaciones y deliberaciones, el Tribunal, que contó con una asistencia de más de 400 personas, tomó la decisión unánime de admitir los nueve casos. Además estableció la fecha para la siguiente sesión del Tribunal para diciembre de 2014 en Lima, Perú, en ocasión de la XX Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
De esta manera, con la puesta en marcha de este Tribunal se empieza a cambiar la historia.-

miércoles, 30 de julio de 2014

CIDH pide la protección de 200 pueblos indígenas en aislamiento voluntario

WASHINGTON, EFE.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alertó hoy 29 de julio de 2014 sobre la situación de vulnerabilidad de unos 200 pueblos indígenas que viven aislados en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela.

En un informe titulado "Pueblos indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial en las Américas", la CIDH pone de manifiesto la fragilidad de las comunidades en esa situación, que se calcula son unas 10.000 personas en total, dada su incapacidad de abogar por sus derechos.

Muchos de estos pueblos han desaparecido, destaca el estudio, y los pocos que sobreviven se enfrentan a la demanda creciente de los recursos naturales que se encuentran en sus territorios, como los hidrocarburos, los minerales, las maderas y los recursos hídricos.


"Si no logramos asegurar su protección contra estas incursiones, enfrentamos el riesgo de ser testigos de la desaparición completa de los pueblos indígenas", aseguró la CIDH en su informe.

Los Gobiernos de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela han reconocido, con diferentes niveles de protección jurídica, más de 9 millones de hectáreas a favor de pueblos indígenas que viven al margen de la sociedad general.

También hay indicios de su presencia en las zonas fronterizas de Brasil con Guyana y Surinam.
Sin embargo, el informe destaca que las prohibiciones de acceso a estas áreas no siempre son respetadas y que en la práctica no se suelen realizar acciones para hacerlas cumplir, poniendo en riesgo su integridad y abocándolos a su extinción definitiva.


Entre las amenazas que vulneran los derechos de estas comunidades, la CIDH señalael narcotráfico, las actividades turísticas (ecológicas o de aventura), la evangelización de los indígenas, la construcción de infraestructuras y la explotación de los recursos naturales.


La CIDH insta a proteger los derechos de los pueblos indígenas en aislamiento voluntario y considera que si no se preserva su diversidad cultural sería una pérdida para toda la humanidad.


Entre las recomendaciones que cita el informe para preservar a este colectivo figuran el reconocimiento de su existencia y su derecho a la autodeterminación, la protección de sus tierras, territorios y recursos naturales, así como su derecho a permanecer en aislamiento voluntario, entre otras.

El contacto debe darse solamente en el caso de ser propiciado por los pueblos en aislamiento, de lo contrario, "debe respetarse su derecho a vivir aislados para no vulnerar su existencia" con la escasez de alimentos, las epidemias y la violencia, derivadas de la incursión en sus territorios.


La CIDH entiende por pueblos en situación de aislamiento voluntario y de contacto inicial a los indígenas que no mantienen contactos sostenidos con la población no indígena y que rehuyen todo tipo relación con personas ajenas a su comunidad.


En algunos casos, tras un contacto esporádico con las sociedades no indígenas, muchas veces violento, esos pueblos han decidido regresar a vivir al margen de la sociedad.


Según los cálculos aproximados de la CIDH, existen unos 200 pueblos y 10.000 indígenas aislados que habitan zonas remotas y de difícil acceso de América del Sur, como la selva amazónica y la región del Gran Chaco.

domingo, 27 de julio de 2014

"Ataques violentos" causaron la salida de indígenas aislados de sus tierras.(Brasil)

Los indígenas aislados en situación de extrema vulnerabilidad que emergieron recientemente en la región fronteriza entre Brasil y Perú han dicho que estaban huyendo de ataques violentos en Perú.
FUNAI, el Departamento de Asuntos Indígenas de Brasil, ha anunciado que un grupo de indígenas no contactados ha regresado una vez más a su hogar en la selva. Siete indígenas tomaron contacto pacífico con una comunidad de indígenas asháninka sedentarizada cerca del río Envira, en el estado occidental de Acre, en Brasil, hace tres semanas.
Un equipo sanitario del Gobierno fue enviado a la zona y suministró tratamiento por gripe a siete indígenas. FUNAI anunció que reabrirá un puesto de observación en el río Envira que cerró en 2011 tras haber sido invadido por narcotraficantes.
Las recientes noticias han sido consideradas como “extremadamente preocupantes” porSurvival International, el movimiento global por los derechos de los pueblos indígenas y tribales, puesto que las epidemias de gripe, ante las cuales los indígenas aislados carecen de inmunidad, han exterminado a tribus enteras en el pasado.
Los expertos brasileños creen que estos indígenas, pertenecientes al grupo lingüístico de los panoanos, cruzaron la frontera desde Perú hasta Brasil debido a la presión de madereros ilegales y narcotraficantes que operan en su territorio.
Nixiwaka Yawanawá, un indígena del estado de Acre, declaró: “Estas noticias prueban que mis parientes no contactados están amenazados por la violencia y las enfermedades infecciosas. Ya estamos al tanto de lo que puede suceder si las autoridades no toman medidas para protegerlos: simplemente desaparecerán. Necesitan tiempo y espacio para decidir cuándo quieren tomar contacto y sus decisiones deben ser respetadas. ¡Son héroes!”.
Los indígenas aislados en Perú sufren de múltiples amenazas a su supervivencia debido a que el Gobierno ya ha abierto hasta el 70% de la selva de la Amazonia para exploraciones de petróleo y gas, incluidas las tierras de los indígenas no contactados.
Los planes para expandir el tristemente célebre proyecto gasístico de Camisea, localizado en el corazón de la reserva Nahua-Nanti para indígenas no contactados, recibieron recientemente luz verde por parte del Gobierno para seguir adelante. El gigante petrolero colombo-canadiense, Pacific Rubiales, también está llevando a cabo exploraciones en tierra habitada por la tribu de los matsés y sus vecinos no contactados.
Ambos proyectos traerán a cientos de trabajadores del sector de hidrocarburos a las tierras de las tribus aisladas e introducirán el riesgo de enfermedades mortales y encuentros violentos, a la vez que ahuyentarán a los animales que los indígenas cazan para su supervivencia.
El director de Survival, Stephen Corry, declaró: “Estas noticias no podrían ser más preocupantes. Estas personas no solo han confirmado que han sufrido ataques violentos de foráneos en Perú sino que, aparentemente, también han contraído gripe. El escenario más aterrador es que regresen a sus anteriores comunidades portando la gripe con ellos. Es una prueba real para la habilidad de Brasil de proteger a estos grupos vulnerables. A menos que un programa médico continuo se ponga inmediatamente en marcha, el resultado podría ser una catástrofe humanitaria”.
Parte del grupo de siete indígenas que contacto con los asháninka y fueron atendidos por un brote de gripe,luego volvieron a la selva..

martes, 15 de julio de 2014

El juego mágico de la vida por Victor Brossa

Comparto en esta oportunidad un bellísimo video realizado por el artista y maestro Victor Brossa ,desde un estado creativo sensacional,que explica como interactuamos en este juego que llamamos vida y como podemos hacernos concientes de nuestra responsabilidad en los caminos que elegimos vivir(jugar).

lunes, 7 de julio de 2014

La naturaleza y una concepcion cultural que nos permita cuidarla

Poco comprendemos a veces que la explotación desmedida de todo lo que nos brinda la madre naturaleza nos esta metiendo en un callejon sin salida,del cual cada vez es mas dificil regresar,como civilización vivimos un momento muy especial,en el cual debemos rever como especie humana nuestro nuestra forma de vida,consumista,de espaldas a la naturaleza y a los que viven mas cerca de ella,a concepciones culturales de antiguo arraigo como las sociedades campesinas e indígenas que nos muestran que es posible vivir de otra forma,mucho mas en comunion con los ciclos de la vida sin perturbar el lugar en el que vivimos.Sabemos que la vida animal y vegetal en nuestro planeta se ve cada vez mas reducida,cada vez se pierden mas especies,de manera análoga se pierden y contaminan formas de vivir humanas mientras las ciudades se pueblan de manera cada vez mas catastrófica creando un círculo vicioso que alimenta el capitalismo mordaz,ese nefasto eje en el cual nuestras vidas giran y como humanidad en conjunto nos compete modificar.
 Una vez mas tomemos la lanza y hagamos algo porque la decisión debe ser tomada ahora ,el conjunto humano debe reivindicar todo el conocimiento y sabiduría que hemos alcanzado por siglos y plasmarlo en una mejor calidad de vida,distribución de los bienes económicos y armonía con el entorno.





lunes, 3 de febrero de 2014

Playa nudista Querandí en el diario La Nación

Un balneario en el que padres e hijos se broncean juntos y... desnudos


Playa Querandí, en Villa Gesell, es única en su tipo: allí se realiza "nudismo familiar"
Por   | LA NACION

VILLA GESELL.- Todos los días de sus vacaciones, Ricardo, que es ingeniero en sistemas y tiene 42 años, conduce unos 12 km desde Mar de las Pampas hasta playa Querandí. Con la familia a bordo, la 4x4 se abre paso por la arena casi virgen. En el camino, se cruzan con caballos libres que galopan por los médanos y con algún que otro pescador. Eligen un lugar cerca del mar y desembarcan con sombrilla, heladerita, tablas. Es entonces cuando Ricardo, su hija y su hijo, de 6 y 5 años, se sacan la ropa y corren desnudos hacia el mar.
El ritual se repite a diario con distintos grupos en la playa Querandí, la primera playa de nudismo familiar del país. A diario, unas 30 personas llegan para broncearse desnudas junto a los suyos en las arenas de este remanso.
El parador se inauguró en 2008, gracias a un convenio que firmaron la Asociación para el Nudismo Naturista Argentina (Apanna) y el municipio de Villa Gesell. Es único en su tipo porque allí se practica un nudismo soft . Es decir que es el balneario de tipo familiar, en el que están prohibidas las relaciones sexuales y en el que las normas de convivencia son muy estrictas. Pueden ingresar menores de edad con sus padres.
Las playas nudistas en el mundo están clasificadas en distintos tipos. Están aquellas que atraen a la movida swinger , las que se caracterizan por nuclear a un público gay y están aquellas tipo soft o familiares, en las que hay reglas de convivencia claras y en las que quienes llegan tienen un objetivo: pasar el día bajo el sol, con la libertad de sentir la arena en el cuerpo. Allí, el encuentro de padres e hijos desnudos no es un problema.
Desde hace tres años, Ricardo frecuenta el parador con su familia. Su mujer no practica el nudismo y sus hijos, según el humor. "Tenía ganas hacía tiempo. Fui a distintas playas nudistas, me sentaba en la arena, me tapaba con una manta, me cambiaba la sunga, pero no me animaba. Hasta que un día, mi hija me preguntó por qué yo me metía al mar vestido si todos estaban desnudos. Le contesté: «Porque soy un tarado». Entonces, me animé y me la saqué. Desde entonces, lo que me parece raro es tenerla puesta", cuenta. Prefiere no dar su apellido. "Todavía hay muchos prejuicios. Hay mucha gente que cree que los nudistas somos sátiros o que esto tiene un componente sexual. Y nada que ver", aclara.
El parador está a unos cinco kilómetros de la playa más cercana, a la que sólo se accede en vehículos de doble tracción. Está delimitado por banderas que lo identifican a la distancia como para que nadie se lleve una sorpresa. Igual, los curiosos siempre se las ingenian para llegar y mirar.
"Cuando comenzamos, colocamos un cerco para mantener la privacidad. Era peor. Eso atraía a muchos a treparse. Entonces lo sacamos y sólo dejamos banderas", explica Hernán Buono, de 38 años, abogado, miembro de Appana e impulsor de esta playa.
Hernán va escoltado por su madre, que lo acompaña siempre, aunque ella con traje de baño puesto. "Yo no tengo problemas con esto. Uno se acostumbra y es natural. A veces vienen mis nietos y mi nuera. Esto es muy familiar", dice la mujer.
Cerca del parador se formó una ronda de mate. Hay abogados, un médico, amas de casa, padres, hijos, docentes, hasta un director de escuela. Todos desnudos. Hablan con naturalidad. Se miran a los ojos, comparten el mate, cuentan experiencias. Hay espaldas tatuadas, cuerpos algo depilados y una actitud despreocupada respecto de las poses y la estética. "Acá no hay esculturas. Hay cuerpos reales", asegura Hernán.
Llevar puestos lentes de sol ayuda a evitar la propia paranoia. Uno está allí, vestido, los ve de cuerpo entero, pero intenta actuar como si no los viera. Es como uno de esos sueños en los que, de pronto, uno se mira y se descubre sin ropa, pero al revés.
"No hay problema. No es requisito estar desnudo para permanecer en la playa", aclara Buono.
De a poco se suman a la ronda algunos vestidos. Son las madres, las esposas o los hijos de los nudistas. Incluso hay algunos que, cansados del sol, decidieron meterse un rato dentro de sus ropas.
Oscar es director de un colegio secundario del conurbano. Para conversar prefiere ponerse una remera y la estira mientras habla para taparse. "¿Te imaginás si se enteran en la escuela? Lo van a tomar a mal", dice. Su esposa aún no se anima. "El año pasado ni lo acompañaba. Este año ya vine. Creo que el año que viene, me saco la parte de arriba", confiesa. Tienen dos hijas, de 18 y 20 años. "No saben que venimos, sino se mueren. Es una edad difícil", agrega.
"El bronceado que lográs es increíble. Después, no querés más volver a ponerte la bikini", asegura Silvana, que tiene 36 años y es docente secundaria de la ciudad de Mendoza. Está en pareja con Rodolfo, de 38, también profesor. Hace dos años, él le propuso hacer la experiencia y fueron a playa Escondida, en Mar del Plata. Al año siguiente, lo repitieron en Chile. "Decidimos que siempre vamos a organizar nuestras vacaciones cerca de una playa nudista. Es lo que nos gusta", resume ella..